sábado, 18 de julio de 2009

LA OBEDIENCIA Y LA DISCIPLINA EN LOS ADOLESCENTES










Para lograr que nuestros hijos nos escuchen, es muy importante fijarnos en nuestras actitudes y reacciones, así como observar consecuencia entre lo que decimos y hacemos. Esto organizará también la mente del niño y lo acostumbrará a seguir las orientaciones que les demos.Los padres no suelen preocuparse de la disciplina durante los primeros doce meses de vida de su hijo; tampoco es necesario. Pero sin saberlo, dándole seguridad e intimidad con los abrazos, las atenciones y el cariño que le dan, están sentando las bases para su educación. El niño percibe el efecto de sus actos a partir del primero año, cuando llora y la mamá o el papá le satisfacen sus necesidades. A partir de entonces ya es recomendable comenzar a marcarle ciertos límites por su propia seguridad, lo cual es el inicio de la disciplina.A los dos o tres años, el niño se preocupará mucho por que papá y mamá se sientan bien de lo que él hace, pero al mismo tiempo en esta edad retiene muy poco de normas y se acuerda de ellas sólo cuando los papis están en casa. Es necesario por ello estar pendientes de él. A los cinco años ya reconoce y diferencia muy bien lo bueno de lo malo, así que no hay que vigilarlo tanto. El proceso culmina a los 8 años, en los que el concepto de disciplina esta totalmente interiorizado y no hay más supervisión que hacer.Vale tomar en cuenta que este proceso no debe ser vertical, sino que se deberá adaptar a las características, personalidad, edad y las circunstancias particulares que está viviendo el niño. Los problemas de disciplina generalmente tiene su causa no en el niño, sino en los padres, diciéndoles "no hagas eso, no hagas lo otro, no, no, no...." o imponiéndole demasiadas órdenes. Lo que se debe hacer es acercarse al niño y explicarle por qué se le esta pidiendo tal o cual cosa: "No subas al mueble, porque puede mancharse con los zapatos", por ejemplo. Así el niño aprenderá que toda indicación tiene su lógica y su motivo, y no es una imposición sin fundamento a él, sobretodo cuando está en plena etapa del desarrollo del Yo (entre los 18 meses y los tres años).En esta etapa, su rebeldía no es contra los padres, sino para experimentar su propia personalidad. Se recomienda hacerle preguntas que no abran las puertas a un "No" como respuesta. En vez de decirle "¿Quieres lavarte los dientes?" se le dirá "Ahora, vamos a lavarnos los dientes, a ver quien hace más espuma" en un tono cariñoso y no imperativo.El niño también necesitan comprobar hasta dónde puede llegar y donde están los límites, aunque también le agrada que se le indique lo que tiene que hacer. Por ejemplo, al decirle que ya es la hora de dormir y se le lleva a la cama (de buena manera) a pesar de que pueda gritar o llorar un poco, sentirá que está seguro y protegido. Pero al mismo tiempo se le debe dar la posibilidad de ser él quien tome la iniciativa. Por ejemplo, cuando propone a Mamá el bailar alguna música que le gusta en la sala y Mamá deja lo que está haciendo para unirse a él en su diversión. Así percibe que se le tiene en cuenta, y si lo pidió de buenas maneras, se le reforzará que esa es la manera correcta de lograr las cosas. Otra manera de demostrar su independiencia es negándose ha hacer algo. Por ejemplo, a la hora de ponerle la ropa, se quita un zapato o no se deja poner la camisa. Su reacción es muy posible que también tenga relación con el desarrollo del Yo. En ese caso, también es bueno tomarlo con buen humor y de manera creativa. Si no quiere ponerse el zapato y se esconde debajo de la cama, Mamá se convertirá en el lobo que persigue a la ovejita por el bosque. También se puede hacer caso omiso de su comportamiento. Si están en el parque, Mamá lo llama para regresar y él no hace caso, pues Mamá se dará la vuelta como si no se hubiera dado cuenta. El niño no tardará en recapacitar y alcanzará a Mamá. Otra de las situaciones que utiliza el niño para llamar la atención de forma negativa, es haciendo berrinches o teatros en frente de todos, sabiendo que esto molesta a sus papás. No hacerle caso puede que también resulte, pero si no, pues se le puede llevar a un lado y explicarle que de esa manera no logrará lo que quiere.Finalmente, debemos tener en cuenta que está bien que el niño sea obediente. Lo que está mal es que esta sea una obediencia ciega. Por ello no debemos descuidar nuestra labor como padres de familia en casa o como maestras en el Kinder en el estímulo a la iniciativa propia, al autoconocimiento y reconocimiento, a la creatividad, la apertura mental y la libertad en el niño, pues son muy importantes para que crezca y se desenvuelva como un ser social capaz de dar cariño y seguridad a su vez; una persona íntegra, sana y feliz.




LA OBEDIENCIA




En esto de obedecer, yo, tu Ordenador, si creo que te puedo dar lecciones. ¿Fallo alguna vez a lo que me mandas? Si me das las órdenes correctas, ahí estoy yo sumiso, sin voluntad propia, ciegamente servil. Eres tú mas bien el que se equivoca en algunas órdenes que me das. Estoy orgulloso de ello.
Pero sospecho que mi obediencia no es la obediencia con que deben obsequiarse unas a otras las personas humanas. Yo actúo sin motivos, sin razones. Si fuera capaz de ello, no sería Ordenador, sería persona.
Las personas vivís en sociedad. Y sociedad es la familia, el colegio, la ciudad, la nación a que perteneces. ¿Te imaginas una sociedad sin autoridad? Es necesaria la autoridad. No hay más que ver cómo los jóvenes, tan propensos a rechazar la autoridad establecida, os inventáis otros tipos de autoridad. Buscáis quien os mande y os sometéis servilmente. Obedecéis al cabecilla de la pandilla, al líder de turno, a las modas.
¿Quieres saber qué es la obediencia para una persona?
Obedecer es aceptar y ejecutar, como decisiones propias, las indicaciones de quien tiene y ejerce la autoridad, siempre que no se oponga a la justicia.
Datos a tener en cuenta:
Aceptar, en la obediencia, es considerar como tuyas las decisiones de otro.
Autoridad es la persona puesta para mandar, ordenando los derechos de todos y procurando el bien de la sociedad o de las diversas sociedades a las que tú puedas estar incorporado.
Ejecutar es hacer con prontitud lo que te mandan, poniendo interés por interpretar bien la voluntad del que manda.
La autoridad, si como humana que es, se sobrepasa en sus facultades, no debe ser obedecida en sus abusos o errores.
La obediencia no se opone a la libertad. Es verdad que el que obedece se somete a la voluntad de otro. Pero lo hace en virtud de una decisión libre, motivada por unos valores superiores.
El primero de estos motivos es la autoridad misma, cuyo fundamento está en la autoridad de Dios. Otras razones pueden ser, y de hecho son, la paz, la armonía, la eficacia, el respeto a los derechos de los demás, el bien común.
Algunas propuestas:
*Que tu obediencia no sea rutinaria, ciega, mecánica. Esta es la obediencia mía, la del Ordenador.
* Tú debes cumplir bien, atendiendo a los deseos reales del que manda.
* No te limites a hacer el mínimo necesario para justificarte. Debes ser generoso haciendo incluso más de lo que se te pide.
* No critiques, ni de pensamiento, a la persona que tiene autoridad.
* No intentes pasar el encargo recibido a otra persona.
Debes hacer inmediatamente lo mandado o en el momento que te hayan indicado.
Un aviso: Debes contar con la rebeldía que brota dentro de ti en estos años. Ya sé que quieres ser tú. No te preocupes. Lo serás, y con mayor personalidad, cuanto más obediente seas ahora.
Don Samuel Valero.
Instrucciones: Pulsa uno de los botones con las letras a, b y c. La letra acertada se pone de color rojo (con Internet Explorer).
PRUEBA DE COMPRENSIÓN INTERACTIVA

1.- ¿Cómo es la obediencia del Ordenador?
a) Inteligente.
b) Voluntaria.
c) Ciegamente servil.

2.- Los jóvenes suelen someterse a la autoridad de:
a) Los gobernantes.
b) La moda.
c) Los mayores.


3.- La obediencia consiste en aceptar y:
a) Ejecutar.
b) Criticar.
c) Pasar el encargo a otro.

4.- Toda autoridad debe:
a) Enriquecerse a costa de la sociedad.
b) Imponerse aún a costa de la justicia.
c) Buscar el bien común de la sociedad.

5.- El fundamento de toda autoridad está en:
a) La autoridad de Dios.
b) Las normas sociales.
c) La opinión de la mayoría.

6.- En toda sociedad es necesaria la:
a) Falta de autoridad.
b) Autoridad.
c) Sumisión ciega.

7.- El cabecilla de la pandilla suele:
a) Esclavizar al grupo.
b) Procurar el bien común.
c) Mandar con justicia.

8.- El aceptar, en la obediencia, es:
a) Respetar al otro.
b) No pensar en lo que mandan.
c) Considerar como nuestras las decisiones de otro.

9.- La obediencia no se opone a la libertad porque:
a) Son la misma cosa.
b) Se obedece por valores superiores.
c) La obediencia no es humana.

10.- A la hora de obedecer hay que:
a) Ser generoso.
b) Hacer lo mínimo.
c) Hacer lo justo para justificarse.









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